El oro del Central: una pérdida de US$ 1.000 millones y una disputa que ya es política
Por Lisandro Bellomio
La Auditoría General de la Nación sostiene que el BCRA perdió dinero apostando con las reservas físicas. El Banco Central dice que, en realidad, ganó. En el medio, el Gobierno enfrenta preguntas incómodas sobre cómo se manejan los activos más sensibles del país.
Al auditar los estados contables del BCRA al 31 de diciembre de 2025, el organismo concluyó que la entidad perdió más de US$ 1.023 millones en operaciones financieras con oro de las reservas. Según el informe, la pérdida ascendió a $1,5 billones, compuesta por US$960 millones de resultado negativo en las operaciones y US$62,8 millones en primas de opciones. Todo se pagó con divisas de la autoridad monetaria, es decir, con dólares que hoy el país no tiene.

Imagen del informe
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, fue directo. Dijo que el Banco Central realizó operaciones especulando con una trayectoria del precio internacional del oro, erró en el cálculo y arrojó una pérdida de US$ 1.023 millones. Y agregó el dato que le da gravedad política al asunto: desde que se auditan los balances del Central, nunca se había registrado una pérdida de esa magnitud ni el uso de reservas físicas de oro para transacciones de riesgo.
Según el informe, la operatoria se hizo bajo la gestión de Santiago Bausili, con fines de cobertura, mediante derivados liquidables en dólares que usaron parte del oro de las reservas como activo subyacente.
La respuesta del Central: «ganamos US$ 2.505 millones»
El BCRA salió rápido a desmentir el planteo. En un comunicado sostuvo que durante 2025 su posición en oro dio un resultado neto positivo de 2.505 millones de dólares. Su argumento es técnico: la cobertura funciona así por naturaleza, porque el activo subyacente gana mientras el instrumento de protección absorbe una pérdida. Agregó que esas coberturas son una práctica habitual desde 2007.

Respuesta del BCRA
La explicación encuentra eco en algunos economistas. Martín Tetaz comparó el cuestionamiento con acusar al Estado de haber gastado millones en seguros automotores.
El Central fue más lejos y acusó a la AGN, cuya conducción por ley está en manos de la oposición, de actuar con fines políticos.
Dos relatos, una pregunta de fondo
Aquí está el nudo del debate. Ambas partes parecen coincidir en los números básicos: el oro ganó valor por la suba internacional del metal, pero los derivados con ese oro como respaldo dejaron una pérdida de US$ 1.023 millones. Lo que discuten es cómo leerlo. Para la AGN, una apuesta fallida con reservas. Para el BCRA, el costo normal de un seguro.
La discusión excede lo contable, y la AGN lo dejó claro. Confirmó que avanza una segunda auditoría, centrada en la administración de las reservas físicas de oro y en la decisión del Banco Central de trasladar parte del metal fuera del país. Esa decisión ya había generado polémica antes de este informe.
El momento es delicado: el Gobierno defiende un programa económico que descansa en acumular reservas, y cada dólar que sale de ellas se mira con lupa.
El oficialismo tiene un argumento fuerte: si el BCRA cubrió el 100% de su posición, el resultado global del año fue positivo. La oposición tiene otro: si no hay nada que ocultar, el Gobierno debería explicar con total transparencia por qué usó el oro físico del país para operar con derivados y por qué parte de ese metal está fuera del territorio.
Hasta ahora, el Central mantiene que actuó dentro de las normas. Olmos, por su parte, informó que el informe quedó en manos del BCRA para su descargo. La respuesta final, y la segunda auditoría, dirán si estamos ante una cobertura prudente o ante un error costoso, y quién deberá rendir cuentas por él.

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