NUEVOS AUMENTOS EN CABA: CRECE EL COSTO DE MOVERSE Y SE PROFUNDIZA EL GOLPE AL BOLSILLO
A partir de hoy, viajar por la Ciudad de Buenos Aires vuelve a ser más caro. Colectivos, subtes y peajes aumentan un 4,3%, en un nuevo ajuste que se suma a una larga cadena de incrementos mensuales que vienen erosionando el ingreso real de millones de usuarios.

El aumento, aunque presentado como “moderado”, llega en un contexto de inflación persistente, caída del salario real y una crisis económica que ya puso a miles de familias al límite. Para quienes dependen del transporte público todos los días —trabajadores, estudiantes, jubilados— este nuevo porcentaje no es un número más: es otra presión sobre un presupuesto doméstico que ya no resiste más estiramientos.
En el caso de los colectivos, el boleto mínimo vuelve a subir y sigue achicando la brecha con el costo real del servicio. El subte, que ya acumula varios ajustes consecutivos, se encamina a precios cada vez más inaccesibles para los sectores populares. Y los peajes —convertidos en un verdadero impuesto a circular— también aumentan, afectando a quienes usan su vehículo para trabajar o trasladarse.

La discusión de fondo es siempre la misma: ¿hasta cuándo podrán los usuarios sostener aumentos que superan ampliamente la capacidad de pago? Lo que hoy se anuncia como un ajuste “técnico” del 4,3% se da sobre tarifas que ya subieron decenas y decenas de veces en el último año, y que no dejan de crecer mientras los ingresos se estancan o retroceden.
En un país donde cada peso cuenta, donde el consumo se derrumba y donde la movilidad es una necesidad básica para trabajar y estudiar, estos aumentos se sienten como otro golpe directo al bolsillo. Viajar es cada día más caro; vivir, también.
Si querés, te hago una versión más dura, más editorializada o más breve para placa.
Compartir este contenido:




Publicar comentario