Crisis en Granja Tres Arroyos: una planta al borde del cierre por la caída del consumo y atrasos salariales

La crisis económica vuelve a golpear de lleno a la industria alimentaria. Una de las plantas de Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas avícolas del país, atraviesa una situación crítica y se encuentra en riesgo de cierre debido a la abrupta caída del consumo y a los atrasos salariales que vienen acumulándose desde hace meses.

Granja-Tres-Arroyo Crisis en Granja Tres Arroyos: una planta al borde del cierre por la caída del consumo y atrasos salariales

Trabajadores del establecimiento denuncian que la empresa no está pudiendo afrontar los pagos en tiempo y forma, mientras la producción se reduce día a día por la falta de demanda. Muchos empleados aseguran que dependen de adelantos, pagos parciales o arreglos informales para poder subsistir, en un contexto en el que los salarios ya están profundamente deteriorados por la inflación.

El derrumbe del consumo golpeó especialmente a los productos frescos como el pollo: las familias compran menos, eligen segundas marcas o directamente reemplazan alimentos por opciones más baratas. Esto generó un cuello de botella que hoy deja a las empresas del rubro sin capacidad de sostener su estructura.

En la planta afectada, el clima es de angustia e incertidumbre:

  • Turnos reducidos,
  • Menos líneas de producción activas,
  • Falta de insumos,
  • Sueldos que no llegan a tiempo.

La posibilidad de un cierre no solo afectaría a los trabajadores directos, sino también a transportistas, productores y comercios locales que dependen de la actividad de la planta.

WhatsApp-Image-2025-11-17-at-4.14.40-PM-819x1024 Crisis en Granja Tres Arroyos: una planta al borde del cierre por la caída del consumo y atrasos salariales

La situación de Granja Tres Arroyos se suma a una larga lista de empresas que están al límite. La recesión, los bajos salarios y la pérdida del poder adquisitivo están dejando sin oxígeno a sectores que históricamente fueron motores de la producción nacional.

Si no hay un cambio en las condiciones económicas, advierten desde el sector, el cierre de esta planta podría ser apenas el comienzo de un problema aún mayor.

Compartir este contenido: