A 24 años del adiós: el último partido de Diego Armando Maradona

“El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. No me equivoqué en darle mi vida al fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

Maradona-1024x768 A 24 años del adiós: el último partido de Diego Armando Maradona

Un 10 de noviembre de 2001, la Bombonera fue testigo de una de las noches más emotivas del fútbol argentino: la despedida de Diego Armando Maradona. Aquel día, el ídolo máximo del fútbol mundial colgó los botines frente a una multitud que lo ovacionó como solo él merecía.

El estadio estaba repleto. Las tribunas vibraban con canciones, banderas y lágrimas. Maradona, vestido con la camiseta de Boca y el número 10 en la espalda, salió al campo acompañado por sus hijas y recibió una ovación interminable. En la cancha estuvieron figuras históricas como Gabriel Batistuta, Enzo Francescoli, Carlos Tévez, Fernando Redondo y otros ídolos que se sumaron a rendirle homenaje.

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Durante el partido —más simbólico que competitivo—, Diego sonrió, lloró y se despidió de lo que más amaba: la pelota. Pero el momento que quedó grabado para siempre fue su discurso final. Con la voz quebrada, mirando al cielo y al público, lanzó una frase que todavía retumba:

“El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. No me equivoqué en darle mi vida al fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

Esa noche, Diego no solo cerró su etapa como jugador. También selló su leyenda. Fue el final de una historia que empezó en Villa Fiorito, que lo llevó a conquistar el mundo en México ‘86 y que lo convirtió en mito eterno para millones de argentinos.

Hoy, 24 años después, su despedida sigue viva en la memoria colectiva. Cada vez que alguien escucha “La pelota no se mancha”, vuelve a esa Bombonera repleta, con un Maradona emocionado, con el alma en la boca y el corazón azul y oro latiendo más fuerte que nunca.

Nota por: Tomás Roth

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