Facundo Manes, entre la política y las sombras: Netflix revive el escándalo que lo persigue
La película “27 noches”, dirigida por Daniel Hendler y producida por Santiago Mitre y Agustina Llambi Campbell, abrirá el Festival de San Sebastián antes de su estreno en Netflix el 17 de octubre. Basada en la novela de Natalia Zito, la historia recrea un episodio que el radical Facundo Manes preferiría borrar: el caso judicial que lo tuvo como protagonista y que amenaza con convertirse en un boomerang para sus ambiciones presidenciales de 2027.

En 2005, cuando todavía era conocido solo en el ámbito médico, Manes diagnosticó en tiempo récord a la artista plástica y mecenas Natalia Kohen con “demencia frontotemporal”, avalando junto a su colega Griselda Russo la internación de la mujer en un instituto privado. Con ese certificado en mano, las hijas de Kohen lograron dar inicio a un proceso judicial de insanía para quedarse con una herencia valuada en 150 millones de dólares.
El escándalo fue inmediato. Kohen, que gozaba de buen estado de salud según otros especialistas, denunció públicamente haber sido víctima de un plan para quitarle sus bienes, y apuntó directamente contra los médicos que avalaron su encierro. La Justicia investigó por mala praxis, privación ilegítima de la libertad y falsificación de certificados médicos. Aunque terminó sobreseído, el expediente exhibió irregularidades graves: diagnósticos contradictorios, certificados elaborados “de confianza” sin evaluaciones exhaustivas y testimonios que comprometieron al hoy diputado nacional.

Lejos de un mero “malentendido médico”, el caso puso en evidencia el costado más oscuro de Manes: un profesional dispuesto a firmar lo que sea, aunque eso significara encerrar a una mujer de 88 años para beneficio de terceros. Y aunque logró esquivar una condena, la sospecha nunca se disipó.
Hoy, casi veinte años después, el estreno de “27 noches” no solo lo devuelve al centro de la escena: también lo obliga a convivir con el recuerdo de una denuncia que lo expuso como engranaje clave en un plan turbio. Mientras intenta instalar su nombre en la grilla de presidenciables, el fantasma de Kohen vuelve a recordarle que la ambición política no siempre alcanza para tapar un pasado manchado por la Justicia.
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